Luciana Souza en el Panama Jazz Festival

 Fotos: Cortesía

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Tienes una familia de artistas. ¿Siempre supiste que querías tener una carrera en la música?

Siempre estuve muy conectada con esta porque todo lo que acontecía en la casa eran cosas de música. Los amigos de mis padres eran músicos, la gente que pasaba, todo el trabajo que hacían era conectado con la música. Pero mis padres no necesariamente querían que trabajara en eso. Querían que fuéramos doctores o abogados, porque sabían que la carrera de música no es fácil, especialmente en Brasil.

Yo canté desde niña y hacía jingles con mis padres. Pero no pensaban que esto sería mi carrera.

Cuando mi hermano vino al Berklee College of Music en Boston me escribió una carta y me dijo “este es tu sitio, tienes que venir aquí a estudiar, puedes crecer y tener tu libertad musical”. Apliqué y la escuela me regaló una beca.

¿Cómo empezó tu relación con el ‘jazz’?

A mi papá le encantaba escuchar a artistas de jazz; estaba fascinado con Frank Sinatra y Ella Fitzgerald.

Él y mi mamá trabajaban en una casa de jingles que hacía comerciales para televisión y radio.

Todos los días caminaba dentro de la estación y los dj me daban discos para escucharlos en casa. No teníamos una biblioteca grande, pero tenía esta oportunidad de llevar discos a casa. Esta fue una educación increíble.

Cuando llegué a Berklee ya sabía que quería abrazar el jazz como una forma de libertad de música y con posibilidades infinitas.

¿Cómo incorporas la música de Brasil en tu trabajo?

Todo el tiempo siento que yo soy brasileña. Crecí ahí hasta los 18 años y esta cuestión no es algo que me pregunto. Yo soy de Brasil, lo tengo dentro de mi cuerpo, en mi pelo, mi piel, mi voz, mi acento. Brasil está conmigo todo el tiempo. Toda mi formación es de ahí. No tengo crisis de estar en jazz y ser brasileña.

Has usado poemas en tus canciones. ¿De dónde viene esta iniciativa?

Mi mamá estaba obsesionada con la poesía y trabajaba siempre con textos. Hacía las letras para mi papá y otra gente. Tenemos muchos libros de poesía en casa.
La imagen de mis padres que tengo es de mi papá siempre tocando guitarra y mi mamá siempre con los libros.

Yo quería tanto saber de música que solo quería cantar melodías, no me interesaban las letras en un principio. Después, cuando maduré un poco, me di cuenta de que me gustaba la armonía, pero también la letra. Vi la importancia que tiene contar la historia.

Tu esposo es productor y ya han colaborado en algunos discos. ¿Cómo es trabajar en familia?

Crecí con mi mamá y papá siempre trabajando juntos, llevando el trabajo desde la mesa de desayuno hasta la mesa de la cena. Todo el tiempo trabajaban. Era una cosa muy fluida, no había interrupción. Siempre era música. Entonces tengo este ejemplo, que es bueno, de cómo ser una pareja en el trabajo y una pareja romántica.

Pienso que esa identificación que tenemos Larry y yo viene porque somos muy similares y muy diferentes. Hay cosas que nos unen, en las que somos muy similares, y en las que tenemos una devoción, como este privilegio de poder hacer música, que nos encanta. Es algo muy sagrado para nosotros.

Tu más reciente disco, ‘Speaking in tongues’, es una colaboración con varios artistas. Háblanos un poco sobre este trabajo.

Este proyecto fue pensado para reunir gente de diferentes partes del mundo e integrarnos en una música que no necesariamente tiene letra. Estos músicos son gente que toca muy bien, claro, pero que también tiene esta apertura de escuchar la voz.

Por ejemplo, Lionel Loueke integra voz en su música siempre, la suya y la de otra gente. También me encantan las voces de Grégoire Maret, que toca la armónica, de Kendrick Scott, que es un baterista muy abierto, y de Massimo Biocati, un viejo amigo de Berklee. Son personas acostumbradas a tocar con cantantes, pero también con músicos, y tienen un respeto muy grande por eso.

En mi carrera musical, este disco es lo más avant-garde. No es un disco tradicional, pero es importante para mí. En mi historia de música quería hacer algo así, diferente y más experimental.

¿Cuáles son tus expectativas del Panamá Jazz Festival?

Estoy muy contenta de volver a Panamá, por el país, por la gente, por el sancocho (risas). Voy a trabajar con una banda de músicos de Berklee.

Voy a cantar en la gala con Danilo [Pérez] y haré algunas cosas con big band. Estoy contenta de hacer cosas nuevas. Todo esto es nuevo para mí y tengo una expectativa buena. Vamos a ensayar, a pasar las cosas y tengo ganas de hacer lo mejor que pueda y de conectarme de nuevo con la gente ahí.

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Perfil de Luciana Souza

Luciana Souza nació en São Paulo, Brasil. Comenzó su carrera de grabación a los 3 años de edad con un comercial de radio. Estudió en Berklee College of Music, donde recibió una licenciatura en Composición de Jazz.

Obtuvo una maestría en Estudios de Jazz en el New England Conservatory of Music, y enseñó durante cuatro años en la Escuela de Música de Manhattan.

Ha lanzado grabaciones aclamadas desde 2002, incluyendo seis discos nominados al Grammy, y en 2008 obtuvo uno de estos galardones. El martes 16 estará en El Ateneo (ver horarios).


Una versión de esta entrevista se publicó en la edición del 12 de enero de Revista Ellas y en ellas.pa